
La jornada de reflexión se presenta como el escenario idóneo para que los cargos públicos evalúen su gestión a través de cincuenta ejes que hemos propuesto, que abarcan desde la ética institucional hasta la eficacia en los servicios básicos, con el fin de reconectar el ejercicio del poder con las necesidades reales de la sociedad a la que representan. Pueden ser estos o incluso otros. La pregunta es: ¿lo harán?... No respondan, es una pregunta retórica.





























