BOÑAR – El incendio que calcinó en la noche del pasado 28 de marzo el velador y que ha afectado a la zona de cocinas y resto del edificio del chiringuito en El Soto ha activado una cuenta atrás administrativa de consecuencias indeterminadas. Afortunadamente, contó con la aparición providencial de un vecino que, con sus propios medios, consiguió que toda la instalación no terminara destruida. Con la infraestructura afectada y la temporada de verano 2026 en riesgo, el Ayuntamiento de Boñar se enfrenta a un complejo escenario de obligaciones legales donde la ausencia de un arquitecto municipal propio añade una capa de dificultad técnica y burocrática.