Suárez-Quiñones anuncia autocrítica y cambios en el plan de incendios de Castilla y León para 2026

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, avanzó que el Plan Anual de Vigilancia, Prevención y Extinción de Incendios de 2026 incorporará "lecciones aprendidas" tras la campaña de 2025. La revisión se abordará desde la "autocrítica" y una evaluación de resultados, con impacto directo en la planificación de medios y en la respuesta ante episodios de gran intensidad.
CyL14 de enero de 2026RMLRML
SUAREZ QUIÑONES COMPARECIENDO ANTE LA COMISION DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTION DE LOS INCENDIOS
SUAREZ QUIÑONES COMPARECIENDO ANTE LA COMISION DE INVESTIGACIÓN SOBRE LA GESTION DE LOS INCENDIOS

El consejero situó la meteorología como factor determinante en la evolución de los incendios del pasado verano. Afirmó que las condiciones atmosféricas no solo influyen, sino que condicionan de forma decisiva la aparición del fuego, su comportamiento y las posibilidades de extinción. En ese contexto, defendió que negar ese papel supone ignorar los datos y la experiencia acumulada.

En su intervención explicó que la campaña ya se anticipaba más desfavorable que en los dos años anteriores por la ausencia de precipitaciones durante el mes de junio. Señaló que, incluso con medios humanos y materiales preparados, la combinación de calor, baja humedad y viento incrementa la velocidad y la peligrosidad de los incendios, y reduce el margen de actuación en los primeros momentos.

El consejero recordó que en agosto se registró en Castilla y León un episodio no visto hasta entonces de incendios de gran intensidad, con un número elevado de focos que, de forma casi simultánea, superaron en pocas horas el umbral de 500 hectáreas. En ese escenario se observaron velocidades de propagación de hasta seis kilómetros por hora, incluso superiores en determinados momentos, y comportamientos explosivos que dejaron algunos incendios fuera de capacidad de extinción desde sus inicios. También citó casos en los que el fuego afectó a más de 6.000 hectáreas en el transcurso de una tarde.

La simultaneidad de grandes incendios, añadió, obliga a distribuir recursos en varios frentes y dificulta concentrar medios en un único perímetro. A esa presión operativa se sumaron situaciones de interfaz urbana en entornos agrícolas y forestales, perímetros activos de gran longitud y superficie, y la presencia de incendios intencionados, elementos que complicaron la gestión del conjunto del episodio.

El consejero vinculó el escenario a una ola de calor de 16 días continuados, con temperaturas muy altas, humedades relativas especialmente bajas, también durante la noche, y viento. Mencionó además episodios convectivos que favorecieron igniciones múltiples. Todavía no ha trascendido qué cambios concretos se introducirán en el plan de 2026 ni el calendario para su aprobación y despliegue.
 
 
 

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