
Dos días de experiencia con el equipo humano de Emilio Moro

De ahí que un productor de caldos de la Ribera del Duero, colmado por el buen hacer y el éxito capacitante que lo acompaña imaginara (que es tal cual lo hacen aquellos que piensan en lo que necesitaremos mañana) que los Vinos del Bierzo requerían etiquetas con la marca Emilio Moro acogiendo la nacionalidad leonesa como punto de partida necesario para acometer el maridaje equilibrado que requiere el mejor ingrediente. El producto y la asociación con el resto de los productos con calidad de ese territorio que dan entidad al Bierzo.


La historia comienza en Pesquera del Duero hace cien años. Y allí como la obra de Gabriel García Márquez, asumieron un tiempo de silencio más que de soledad. Así sus caldos lograron la maduración que te da un prestigio. Hasta tres generaciones ya han asumido la responsabilidad de mantener el pendón bien alto mientras apuestan por el riesgo que supone cualquier empresa. Un riesgo controlado en base a saber lo que se hace.

Sí, saben lo que hacen y lo hacen muy bien. Por eso han puesto en la columna del debe ocho millones de euros con los que construir una bodega con solera y profesionalidad que respeta el territorio, su historia y a la vez es capaz de innovar generando y consolidando empleo y producto de calidad.
‘Godello’ forma parte de la cultura berciana. Entenderlo para poner en marcha 60 hectáreas de terreno a trabajar en su mejor producción es la mejor explicación que Javier Moro podía dar mientras busca el objetivo plausible de producir 300.000 botellas de las variedades polvorete (200.000), EL zarzal (70.000) y La Revelía (30.000).
Las bodegas y sus viñas son el atrio de una orquesta en la que el maestro conoce perfectamente donde está cada instrumento para que suene solo en armonía con el conjunto.

Dos días en estos lugares nos han hecho entender, no solo como se hace un gran vino, sino lo mejor de todo, que la excelencia no reside en el cuanto, ni en el qué sino en el cómo. Como hace las cosas Emilio Moro solo tiene una explicación. Un buen trabajo solo es mejor cuando disfrutas de como lo haces y procuras hacerlo en la armonía con tu entorno, asociando tu experiencia a la de otros, que, como tú, entienden que las cosas son especiales cuando en el trayecto ya has sabido, primero imaginarlas y después disfrutarlas.
Emilio Moro es un referente para otros, pequeños o grandes, profesionales o incluso amateurs que entienden que solo lo que hacemos en equilibrio con nuestro entorno, con el pasado y con el aquí y el ahora tiene garantizado el éxito. Los que así no sean capaces de entenderlo tienen garantizado todo lo contrario.


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