
Lograr presencia televisiva es desde siempre uno de esos estímulos para los que ejercen liderazgos sociales. Es un cuchillo sin mango y con doble filo. No lo puedes sujetar con seguridad y para bien o para mal, (como expresa a la perfección en ‘Forjado a Fuego’ Doug Marcaida), el cuchillo… corta.








