Urgencia por el deterioro estructural y la presencia de amianto en el Hogar del Transeúnte de León

El edificio del Hogar Municipal del Transeúnte de León presenta graves deficiencias estructurales, con una cubierta de fibrocemento y filtraciones generalizadas que afectan a las más de 1.000 personas atendidas anualmente.
León17 de abril de 2026RMLRML
hogartranseúnte (1)
Hogar del transeúnte en León

El inmueble que alberga el Hogar Municipal del Transeúnte en León se encuentra en un estado de conservación crítico, marcado por el deterioro de sus elementos constructivos básicos. El problema principal reside en su cubierta, fabricada todavía con placas de uralita, un material compuesto por amianto cuya utilización está actualmente prohibida por sus efectos nocivos sobre la salud. Esta techumbre obsoleta presenta grietas que derivan en humedades y goteras constantes en el interior de las estancias, lo que compromete la salubridad tanto de los residentes como del personal encargado de su gestión.

La infraestructura carece de un aislamiento térmico adecuado, lo que provoca una pérdida de calor continua y afecta directamente a la eficiencia energética del centro. Esta deficiencia técnica obliga a la caldera de calefacción a funcionar a su máxima capacidad de manera ininterrumpida para intentar mantener una temperatura habitable, lo que genera un gasto público elevado en la factura energética. Pese a ser un edificio de titularidad municipal, las condiciones actuales de mantenimiento impiden garantizar el confort térmico de los usuarios en situaciones de vulnerabilidad extrema.

Este centro asistencial, que inició su actividad en 1986, es una pieza fundamental en la red de protección social de la ciudad. Su gestión se realiza bajo un convenio entre el consistorio leonés y la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, proporcionando servicio a un millar de personas cada año que se encuentran en procesos de reinserción social o exclusin. Tras cuatro décadas de funcionamiento, la falta de una reforma integral ha derivado en una situación de precariedad que dificulta la labor de rehabilitación que se lleva a cabo en sus instalaciones.

La necesidad de una intervención inmediata se centra en tres ejes fundamentales: la sustitución completa de la techumbre de amianto por materiales aislantes modernos, la erradicación de los focos de humedad que dañan la estructura y la actualización del sistema de calefacción. Estas mejoras resultan imprescindibles para adecuar el edificio a la normativa vigente de eficiencia energética y para asegurar que la atención a los colectivos más desfavorecidos se realice en un entorno digno y seguro.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email