Los servicios de extinción contienen las reproducciones del incendio de Ribota de Sajambre pero mantienen el nivel dos de gravedad

El operativo aéreo y terrestre frena el avance de los nuevos focos en una jornada en la que se levantó el confinamiento de la población y se reabrió al tráfico la carretera N-525.
Provincia06 de julio de 2026RMLRML

El incendio forestal de Ribota de Sajambre, en la provincia de León, continúa activo y bajo el nivel dos del Índice de Gravedad Potencial tras una jornada de intenso trabajo técnico. Los equipos aéreos y terrestres desplegados en la zona consiguieron contener las diversas reproducciones registradas en el perímetro. Sin embargo, la situación impide dar el fuego por estabilizado debido a la persistencia de varios puntos con actividad material, concentrados de manera preocupante en el flanco noroeste.

Las labores de extinción se desarrollan en un entorno de orografía muy abrupta. Esta circunstancia física obliga a extremar las medidas de seguridad para el personal de emergencias y restringe el acceso directo a áreas muy concretas del monte afectado. El plan de actuación mantiene la máxima cautela y conserva el nivel dos de gravedad debido a la proximidad física de los focos latentes respecto a los núcleos de población cercanos. La reducción del índice de peligrosidad se ejecutará únicamente cuando las mediciones sobre el terreno ofrezcan garantías estructurales completas.

La evolución positiva de las últimas horas de este lunes permitió aliviar las restricciones directas sobre los habitantes y las redes de comunicación de la comarca. Los vecinos de Ribota de Sajambre, que permanecían confinados en sus viviendas por la densidad del humo y el avance de las llamas, recuperaron la libertad de movimiento. Paralelamente, quedó restablecida la circulación en el kilómetro 125 de la carretera nacional N-525, dentro del término municipal de Oseja de Sajambre, una vía que había sido cortada preventivamente por los desprendimientos de material rocoso asociados a las tareas de apagado.

El origen de este episodio se remonta a la mañana del pasado 26 de junio, cuando la caída de un rayo inició el fuego inicial en una zona forestal. Tras un periodo de aparente calma, las condiciones ambientales reactivaron las llamas el sábado 4 de julio, momento en que las autoridades decretaron el nivel uno de gravedad ante la previsión de requerir más de doce horas para el control perimetral y la necesidad de proteger bienes aislados. En ese momento, las acumulaciones de humo ya habían forzado un primer corte regulatorio en el punto kilométrico 127,2 de la citada carretera nacional, antes del empeoramiento que derivó en las restricciones generales del domingo.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email