El Instituto Nacional de Ciberseguridad interviene ante un ataque organizado con bots a una plataforma de venta de entradas

Una empresa de gestión de espectáculos recibe asesoramiento especializado tras sufrir el bloqueo masivo de asientos mediante programas automatizados y la falsificación de su identidad corporativa para la reventa fraudulenta.
España28 de junio de 2026RMLRML
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El ataque informático consistió en una acción combinada que afectó a la estabilidad técnica de la plataforma y a su actividad comercial. Mediante el uso de redes de bots, los atacantes saturaron el sistema informático de la distribuidora mediante técnicas de denegación de servicio durante las horas de lanzamiento de eventos con alta demanda en el mercado. Esta saturación facilitaba un bloqueo sistemático de las localidades disponibles para simular una situación de escasez en el canal oficial, permitiendo a revendedores externos ofrecer los pases a precios elevados y adquirirlos de forma legítima únicamente cuando el sistema liberaba los asientos reservados de forma automática.

La problemática detectada incluyó también la distribución en internet de pases falsificados que incorporaban elementos visuales y logotipos de la identidad corporativa de la firma afectada, lo que generó confusión entre los compradores. Ante las repercusiones económicas y el menoscabo reputacional derivado de estas prácticas, la dirección de la compañía se trasladó a las dependencias técnicas situadas en la ciudad de León para coordinar los protocolos de respuesta y mitigación de los dos incidentes de seguridad que comprometían su operativa.

El plan de contingencia establecido determina la necesidad de recopilar de manera pormenorizada todas las evidencias técnicas del fraude para su posterior traslado a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El protocolo incluye el rastreo activo en la red para identificar las direcciones web fraudulentas, la solicitud formal de retirada de los productos falsos en las plataformas de reventa y la emisión de avisos públicos para redirigir a los usuarios de forma exclusiva hacia los canales de comercialización oficiales. Asimismo, en el supuesto de constatarse una quiebra de la seguridad en los datos personales de los clientes, las directrices estipulan una comunicación obligatoria a la Agencia Española de Protección de Datos en un plazo inferior a las 72 horas.

En la vertiente de la infraestructura tecnológica, las medidas correctoras se centran en el filtrado del tráfico de datos no legítimo mediante reglas específicas de bloqueo de accesos sospechosos y la implantación de redes de distribución de contenidos para descentralizar la carga de los servidores. El refuerzo técnico incorpora sistemas de prevención de accesos automáticos, limitaciones transitorias de compra por dirección IP, el establecimiento de tiempos máximos de reserva y la habilitación de colas virtuales de espera, complementado con un análisis conjunto con el proveedor de alojamiento para remitir la información al equipo de gestión de incidencias.

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