El cribado de cáncer de mama en Castilla y León cae cinco puntos respecto a los niveles previos a la pandemia

El porcentaje de mujeres de entre 50 y 69 años que se realiza una mamografía periódica en Castilla y León descendió del 72,5 por ciento en 2017 al 67,4 por ciento en 2023, consolidando una tendencia a la baja en la detección precoz.
CyL25 de junio de 2026RMLRML
CRIBADO DEL CANCER DE MAMA
CRIBADO DEL CANCER DE MAMA

La participación en las pruebas de detección temprana del cáncer de mama sigue sin recuperar el pulso previo a la crisis sanitaria. Este retroceso autonómico de cinco puntos porcentuales se debe, principalmente, al aumento del tiempo transcurrido entre los exámenes médicos de las pacientes más que a un incremento de mujeres que nunca han acudido a una revisión. La falta de continuidad en el calendario establecido compromete directamente la efectividad de los programas públicos de prevención. A nivel nacional la caída es todavía más acusada, con un desplome de 13,5 puntos en el mismo periodo, pasando de una cobertura del 81,5 por ciento al 68 por ciento.

Por el contrario, las campañas de detección del cáncer colorrectal muestran un avance sostenido en el territorio autonómico. El número de ciudadanos de 50 a 69 años que se sometió a una prueba de sangre oculta en heces en los últimos dos años creció del 38,8 por ciento registrado en 2017 al 46,9 por ciento en 2023. A pesar de esta mejoría de más de ocho puntos, un 36,5 por ciento de los castellanos y leoneses en edad de riesgo admite no haberse realizado nunca este test. La implantación de este programa varía notablemente a nivel geográfico en el país, con comunidades como Navarra a la cabeza en participación y Cantabria en la última posición.

En lo relativo al cáncer de cuello uterino, la evolución de los indicadores presenta dinámicas desiguales. La realización de citologías vaginales en mujeres de 25 a 64 años subió ligeramente en Castilla y León, escalando del 77 por ciento en 2017 al 79,4 por ciento en 2023. Sin embargo, el análisis por franjas de edad desvela una reducción de la participación entre las jóvenes de 25 a 34 años.

Respecto a la prueba diagnóstica del virus del papiloma humano en la población de 35 a 65 años, la comunidad exhibe datos superiores a la media nacional. El 48,9 por ciento de las mujeres de este grupo de edad en Castilla y León se ha sometido a este control en el último lustro, mientras que un 46,9 por ciento reconoce que nunca se lo ha realizado. En el conjunto del país, el uso de este método de cribado es minoritario, ya que más del 70 por ciento de las residentes afirma no haber accedido jamás a esta técnica de detección precoz.

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