Incibe interviene ante un caso de ciberacoso escolar a una menor mediante una cuenta de "cotilleos" en redes sociales

El servicio público de ciberseguridad asesoró a la familia de una preadolescente víctima de burlas y ataques denigrantes en TikTok. La situación derivó en un rechazo de la joven a asistir a clase debido a la presión ambiental y a la difusión de imágenes sin consentimiento.
España18 de abril de 2026RMLRML
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La línea de ayuda 017 gestionó recientemente la petición de una madre cuya hija sufría un hostigamiento continuado a través de un perfil de redes sociales dedicado a publicar comentarios ofensivos sobre menores de su localidad. La cuenta en cuestión utilizaba material audiovisual y fotografías de la joven para fomentar burlas que, posteriormente, se trasladaban al entorno presencial del centro educativo. Ante la gravedad de los hechos y el impacto emocional en la menor, los expertos en ciberseguridad establecieron una hoja de ruta centrada en la protección de la víctima y la contención del daño reputacional.

El protocolo de actuación recomendado comenzó por el apoyo psicológico, priorizando la desculpabilización de la preadolescente y la validación de sus sentimientos para evitar un mayor aislamiento. En el plano técnico, se instó a la familia a reportar y bloquear la cuenta infractora de manera inmediata. Los profesionales subrayaron la importancia de recopilar evidencias digitales —como capturas de pantalla y enlaces— que pudieran servir como prueba en caso de que el conflicto escalara a instancias judiciales o policiales.

Respecto a la gestión del conflicto en el ámbito escolar, el asesoramiento incluyó la mediación directa con el centro educativo. Se propuso a la madre solicitar la apertura del protocolo contra el ciberacoso y, en caso de inacción por parte de la institución, contactar con la Inspección Educativa. Asimismo, se planteó la posibilidad de entablar un diálogo conciliador con los responsables de las burlas y sus progenitores para advertirles de que estas conductas pueden constituir delitos perseguidos por la ley.

Como medida de control adicional, se sugirió la realización de búsquedas activas en internet para detectar si la información denigrante se había replicado en otras plataformas. En última instancia, si la vía de la mediación resultara insuficiente, la recomendación técnica contempla la presentación de una denuncia formal ante las Fuerzas y Cuerpo de Seguridad del Estado o la Fiscalía de Menores. Esta intervención destaca la creciente tendencia de perfiles anónimos que, bajo la apariencia de cuentas de entretenimiento local, facilitan situaciones de acoso con consecuencias directas en la salud mental y la escolarización de los menores.

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