El campo leonés inicia el otoño con las cosechas adelantadas y frenazo en las nuevas siembras

Las labores agrícolas en la provincia de León encaran la entrada del otoño con los trabajos de recolección muy avanzados respecto al calendario habitual y una actividad mínima en la preparación de las tierras para la próxima campaña debido a la acusada sequía.
CyL22 de septiembre de 2026RMLRML
CAMPO DE CEREALES
CAMPO DE CEREALES

El adelanto generalizado de las cosechas ha permitido dar por finalizada la recogida de productos de temporada como la uva para vinificación, las frutas de pepita, los pimientos y las almendras. Del mismo modo, el proceso del lúpulo ha concluido tras cuatro semanas de trabajo, mientras que la recolección de la pipa de girasol, la alubia y el maíz para ensilado se encuentra prácticamente terminada en el territorio provincial.

La campaña del maíz entra ahora en fases clave. Tras el ensilado, avanza la recogida para pastone y la próxima semana se generalizará la cosecha de maíz grano con destino a secadero. Se prevé que la mayor parte de este grano se recoja dentro del año natural, aunque las labores se prolongarán hasta el invierno o el inicio de la primavera. En otros cultivos de regadío, la alfalfa afronta su quinto y último corte, la patata se arranca de forma escalonada según la demanda del mercado y la remolacha evoluciona de manera favorable con previsión de iniciar las entregas a mediados de octubre. En la comarca de El Bierzo, la recogida de la castaña comenzará de forma inminente, también con adelanto, y se prolongará durante todo el mes que viene.

La situación es opuesta en lo relativo a los pastos y a los trabajos de cara a la campaña 2026/2027. Las escasas precipitaciones de finales de verano no han paliado la sequía en la montaña, por lo que el recurso ganadero está esquilmado y los rebaños de ovino se alimentan de los rastrojos en las zonas agrícolas. Esta falta de humedad en el suelo paraliza la preparación de las tierras en el secano. La siembra de colza solo se ha ejecutado en fincas de regadío recurriendo al agua de riego, mientras que en secano no se ha podido realizar por falta de tempero.

A las complicaciones meteorológicas se suma el condicionante económico. Los elevados costes de producción y las bajas márgenes de rentabilidad prevén reducir la superficie cultivada en la provincia, derivando más terreno hacia el barbecho ante la imposibilidad de asumir los gastos de las nuevas siembras.

"Este artículo ha sido redactado con la asistencia de herramientas de inteligencia artificial para la estructuración del texto y la revisión de estilo, bajo la supervisión y edición final de la redacción."

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