El chapapote de monte amenaza los cauces fluviales y el suministro de agua tras los incendios forestales

Las lluvias posteriores a los grandes incendios forestales han reactivado el arrastre masivo de cenizas, materia orgánica quemada y sedimentos erosionados en las cuencas hidrográficas, un fenómeno conocido como chapapote de monte que degrada la calidad de los ríos e interrumpe el abastecimiento en diversos municipios.
CyL25 de agosto de 2026RMLRML
CHAPAPOTE DE MONTE
CHAPAPOTE DE MONTE - IMAGE AI

El proceso sobreviene cuando las precipitaciones caen sobre suelos devastados por el fuego. Al perder la cubierta vegetal que actúa como freno natural y sufrir una alteración física en la permeabilidad de la tierra, la escorrentía superficial se acelera. El agua transporta a su paso grandes volúmenes de residuos carbonizados e hidrocarburos aromáticos policíclicos directo hacia los arroyos, ríos y embalses.

Esta mezcla loda y oscura provoca un impacto directo en la biodiversidad acuática. La entrada masiva de cenizas reduce drásticamente los niveles de oxígeno disuelto en el agua, destruye las frezaderos de peces e incrementa la turbidez, afectando a la flora y fauna de los ecosistemas fluviales. En los casos de precipitaciones intensas, los lodos llegan a colmatar infraestructuras hidráulicas y a cegar las tomas de captación.

Las plantas de tratamiento de agua potable deben extremar sus controles de filtrado y depuración para retirar el exceso de sólidos en suspensión y elementos pesados. En distintas zonas rurales, el enturbiamiento de los manantiales obliga a cortar el suministro de red y recurrir al reparto mediante camiones cisterna hasta que los parámetros de potabilidad retornen a sus valores reglamentarios.

Para mitigar la dispersión de este contaminante, los equipos de gestión forestal priorizan actuaciones urgentes en las laderas calcinadas. El triturado de madera quemada para crear acolchados protectores, la colocación de fardos de paja en las pendientes y la construcción de pequeñas trincadas o diques de mampostería ligera son las principales medidas empleadas para frenar la erosión, retener los lodos en la parte alta del monte y proteger los cauces receptores.

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