Las autoridades medioambientales de la Junta desaconsejan perseguir a la fauna silvestre en coche tras la difusión del vídeo de un oso en León

La publicación en redes sociales de una grabación donde un vehículo sigue a corta distancia a un plantígrado en la carretera N-621 activa las alertas sobre la seguridad vial y el bienestar animal.
Montaña Leonesa09 de junio de 2026RMLRML

@AltRightEspan

La difusión masiva de un vídeo en redes sociales en el que se observa a un conductor siguiendo a un oso pardo desde su vehículo ha motivado una advertencia formal por parte de las autoridades ambientales de Castilla y León. El suceso se localizó exactamente en la carretera nacional N-621, en el tramo comprendido entre el municipio leonés de Cistierna y el desvío hacia la vecina localidad de Santa Olaja de la Varga. La pieza audiovisual ha alcanzado una notable repercusión digital en las últimas horas, superando las 172.000 reproducciones.

Las imágenes recogidas muestran el momento en el que el plantígrado accede a la calzada y avanza corriendo por el arcén de la vía pavimentada. El automóvil implicado continuó la marcha situándose a escasos metros por detrás de la trayectoria del animal en lugar de detenerse por completo. Tras recorrer de forma obligada unas decenas de metros sobre el asfalto, el oso abandonó definitivamente la plataforma de circulación para adentrarse de nuevo en la masa forestal a través de una parcela de propiedad particular.

La interferencia directa con ejemplares salvajes en las infraestructuras de transporte genera un impacto negativo inmediato en las especies protegidas. Este tipo de persecuciones activas e invasivas provoca niveles de estrés muy elevados en la fauna, forzando alteraciones bruscas de su conducta habitual. Las reacciones físicas de un ejemplar acosado en un espacio cerrado o delimitado resultan del todo imprevisibles, incrementándose el riesgo de respuestas agresivas como mecanismo natural de defensa o huida.

Aparte de las consecuencias sobre el bienestar de la fauna, estas conductas temerarias conllevan riesgos severos para la seguridad vial de los usuarios de la red de carreteras. La presencia de automóviles siguiendo la estela del animal fuerza a este a realizar movimientos erráticos y maniobras evasivas en plena calzada, elevando la probabilidad de que se produzcan alcances o colisiones con otros vehículos que transiten en sentido contrario.

La normativa sectorial española prohíbe de manera expresa cualquier tipo de acción orientada a molestar, inquietar o perseguir intencionadamente a las especies silvestres en su entorno natural. Las directrices de conservación frente a un encuentro fortuito en carretera obligan a activar de inmediato las luces de emergencia, aminorar la marcha de forma progresiva o detener por completo la circulación si las circunstancias de seguridad lo permiten, facilitando siempre una vía de escape libre para que el animal abandone el vial de forma autónoma.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email