Casares de Arbas recibe los restos de dos víctimas de la dictadura tras su exhumación en Poladura de la Tercia

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica ha entregado a sus familias los restos de Aurelio y Daniel Rodríguez Martínez, localizados en una fosa de difícil acceso situada a más de 1300 metros de altitud.
Montaña Leonesa09 de mayo de 2026RMLRML
ARMH ENTREGA LOS RESTOS DE REPRESALIADOS EN POLADURA DE LA TERCIA
ARMH ENTREGA LOS RESTOS DE REPRESALIADOS EN POLADURA DE LA TERCIA

El acto de entrega ha tenido lugar en la localidad leonesa de Casares de Arbas, perteneciente al municipio de Villamanín. Los restos proceden de una fosa común ubicada en el paraje de la Peña del campo comunal de Poladura de la Tercia, donde fueron recuperados en julio de 2025. Tras un complejo proceso de identificación genética debido al deterioro de las piezas óseas, las familias han podido proceder a la inhumación en el cementerio vecinal, en un panteón destinado a otras víctimas de la misma época.

La localización del enterramiento fue posible gracias al testimonio de un habitante de la zona, Servando González. Los trabajos de exhumación presentaron una notable dificultad técnica debido a la ubicación geográfica de la fosa, situada en pleno monte y con accesos condicionados por la orografía del terreno. Los restos recuperados pertenecen a dos vecinos de Casares que sufrieron la represión tras el estallido de la Guerra Civil.

Aurelio Rodríguez Martínez, jornalero de 30 años y afiliado a la UGT, se incorporó voluntario al Ejército Popular en 1937 antes de ser detenido y asesinado el 3 de marzo de 1938. Su familia sufrió una persecución prolongada, con su esposa condenada a 20 años de prisión y un hermano también asesinado. Por su parte, Daniel Rodríguez Martínez, de 38 años y padre de seis hijos, era afiliado a la CNT y al sindicato de campesinos local antes de correr la misma suerte en el monte de Poladura.

Las tareas de identificación se realizaron en un laboratorio genético que consiguió extraer secuencias de ADN a pesar del estado de conservación de los cuerpos. Esta actuación forma parte de una serie de intervenciones en la comarca que ya permitieron, en 2024, recuperar otros restos en la zona de Sena de Luna vinculados familiarmente con los ahora entregados.

La organización encargada de los trabajos ha financiado la totalidad del proceso mediante las cuotas de sus propios asociados. Esta decisión responde a una postura administrativa que defiende que la búsqueda de desaparecidos debería gestionarse como un derecho de las víctimas y no a través de convocatorias de subvenciones públicas. Con la ceremonia de este sábado, los restos de ambos jornaleros descansan ya de forma definitiva junto a otros vecinos del municipio en el cementerio civil.

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