Un nuevo método estadístico permite identificar con precisión el comportamiento del oso pardo a través de datos GPS

Un estudio científico desarrollado por la Junta de Castilla y León ha presentado una innovadora metodología para analizar los patrones de movimiento de la fauna silvestre. La investigación utiliza los datos del Plan de Captura y Radiomarcaje de Oso Pardo para distinguir entre áreas de descanso, zonas de alimentación y desplazamientos exploratorios.
CyL17 de marzo de 2026RMLRML
MARCAJE DEL OSO
MARCAJE DEL OSO

Este avance tecnológico y científico, publicado en la revista Landscape Ecology, se basa en la información recopilada desde el año 2021 a través de emisores GPS instalados en 24 ejemplares adultos. Con más de 150.000 posiciones registradas, los investigadores han diseñado una herramienta estadística que mejora la estimación de las áreas de campeo. La metodología permite evaluar con rigor cómo influyen los factores ambientales en el comportamiento de los plantígrados, facilitando una gestión de la especie basada en datos numéricos reales.

Los hallazgos revelan una notable plasticidad en los movimientos del oso pardo cantábrico. Al tratarse de una especie no territorial, los ejemplares cambian de ubicación frecuentemente en función de la disponibilidad de alimento y las épocas de reproducción. El análisis ha detectado que estos animales no mantienen una permanencia prolongada en las mismas zonas, lo que demuestra un dinamismo espacial superior al que se estimaba anteriormente con métodos de seguimiento menos precisos.

El estudio también arroja luz sobre los ritmos de actividad diaria. Aunque la mayoría de los ejemplares mantiene un patrón crepuscular o nocturno, con picos de actividad al amanecer y al anochecer, se han identificado individuos con hábitos diurnos. Esta variabilidad sugiere la existencia de mecanismos de evitación, donde los osos subordinados ajustan sus horarios para no coincidir con los ejemplares dominantes. Además, se ha comprobado que los patrones de actividad se modifican si el animal está en un área de residencia o si está realizando trayectos largos.

La aplicación de este marco metodológico trasciende el estudio del oso pardo, ya que la técnica es aplicable a otras especies de fauna silvestre para comprender mejor su selección de hábitat y su respuesta ante cambios en el entorno. Actualmente se encuentran en fase de desarrollo nuevas investigaciones derivadas de este proyecto que analizan el impacto del estrés térmico en el comportamiento de los animales y la coexistencia con las actividades humanas en el medio rural.

Últimas noticias
Te puede interesar
Lo más visto
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email