
Los accidentes con animales en Castilla y León se duplican en una década y superan los 12.000 anuales
RML
Castilla y León registra uno de cada tres accidentes de tráfico provocados por animales en España. En los últimos diez años, este tipo de incidentes prácticamente se ha duplicado, consolidándose como un problema de seguridad vial de primer orden. Los datos reflejan una tendencia ascendente que sitúa a la región muy por encima de otras autonomías con alta actividad cinegética, como Galicia, que registra un 15,9% del total nacional, o Castilla-La Mancha, con un 11,3%.
La distribución provincial sitúa a Burgos a la cabeza de la comunidad con 2.350 siniestros anuales. Le siguen de cerca León, con 2.179 accidentes, y Soria, con 1.475. En el tramo intermedio se encuentran Zamora, con 1.344 incidentes, Segovia, con 1.329, y las provincias de Palencia y Valladolid, que registran 1.115 y 1.113 respectivamente. Salamanca y Ávila presentan los valores más bajos, con 648 y 739 accidentes cada una.
El análisis de la red viaria identifica puntos críticos específicos donde se concentra la peligrosidad. Nueve de los veinte tramos de cinco kilómetros más peligrosos de España se localizan en Castilla y León. El segmento con mayor siniestralidad se ubica en la N-110, en Segovia, entre los kilómetros 108 y 113, donde se han contabilizado 35 colisiones. Otros puntos de alta concentración de accidentes se encuentran en la N-122 en Valladolid y en la N-234 en la provincia de Burgos.
La legislación vigente desde 2006 marca la responsabilidad de estos siniestros, que recae de forma general en el conductor del vehículo. Esta normativa exime de responsabilidad a los propietarios de los terrenos y cotos de caza, salvo en casos muy específicos como las batidas de caza mayor. Esta situación ha generado un debate sobre la falta de incentivos para que los gestores de los terrenos adopten medidas preventivas eficaces, como el refuerzo de la señalización en zonas de paso habitual de jabalíes y corzos.
Además de los riesgos para la seguridad vial, el incremento de la población de fauna silvestre genera complicaciones en el sector agrario por los daños en los cultivos. Existe también una preocupación sanitaria latente ante la posibilidad de brotes de enfermedades, como la peste porcina africana en el caso de los jabalíes, cuya dispersión sería difícil de controlar dada la alta densidad de ejemplares. La instalación de pasos elevados para fauna y el aumento de la presión cinegética se perfilan como algunas de las medidas técnicas propuestas para intentar mitigar una estadística que no ha dejado de crecer en los últimos diez años.


La Biblioteca Municipal de Astorga acoge la exposición del undécimo Certamen de Fotografía Urbana Contemporánea Leonesa

Los embalses del Duero se sitúan al 45,4% de su capacidad y superan la media de la última década

Ecologistas en Acción recurre la Orden de Caza de Castilla y León por falta de aval científico en la media veda

Concentraciones en Castilla y León exigen la aplicación de la ley de bienestar animal en colonias felinas

Visto para sentencia el juicio por maltrato animal contra un criador de perros en Burgos

Los expedientes que no aparecen en Boñar y el rastro perdido del dinero municipal

Recuperadas las leyendas y la memoria histórica de Otero de Curueño mediante la beca Ralbar

Herida una joven tras la colisión de dos turismos en San Cristóbal de la Polantera

Fundos se incorpora como entidad colaboradora a la décima edición del Foro Internacional del Deporte





