
La previsión de la cosecha de cereal en Castilla y León cae un 35% por el impacto climático de mayo

La campaña de recogida de cereales en Castilla y León ha comenzado con dos semanas de antelación respecto al calendario habitual debido a las temperaturas extremas registradas durante la segunda quincena del mes de mayo. Los balances técnicos proyectan un volumen total de producción que rondará los 4,7 millones de toneladas para el año 2026. Este indicador sitúa el rendimiento general un 35 por ciento por debajo del promedio obtenido a lo largo de los últimos cinco ejercicios, cuyo umbral medio de referencia se fijaba en 7,3 millones de toneladas. La comparativa interanual refleja un descenso del 42 por ciento en relación con la sementera de 2025, un año considerado de alta productividad donde el sector llegó a superar la barrera de los 8 millones de toneladas.
Los balances contables previos al desarrollo generalizado de las tareas de trilla arrojan un balance financiero negativo para el sector agrícola de la comunidad autónoma. El valor estimado de mercado de la producción recolectada para el presente curso apenas alcanzará los 1.000 millones de euros, frente a unos costes operativos de explotación que se elevan por encima de los 1.300 millones de euros. Este desfase estructural representa un saldo negativo de 300 millones de euros para los profesionales del campo, un volumen de pérdidas económicas neto que supera la cuantía total de los fondos percibidos a través de las líneas de ayuda directa de la Política Agraria Común (PAC) asignadas a dicho territorio de cultivo.
La evolución climatológica del ciclo agrícola 2025-2026 ha condicionado el desarrollo del cultivo desde sus fases iniciales. Los primeros meses se caracterizaron por un escenario de sequía acusada durante el periodo de sementera, al que siguió un otoño y un invierno con registros pluviométricos muy elevados. La interrupción brusca de las lluvias con la llegada de la primavera y el posterior episodio de calor extremo en la fase final de mayo mermaron el grano en su etapa de maduración tierna, impidiendo un crecimiento equilibrado de las plantas.
A la inestabilidad meteorológica se suma una contracción en el mapa de siembras motivada por los elevados precios de los insumos y la baja cotización del grano en los mercados de origen. La superficie agraria dedicada al cereal en Castilla y León ha pasado de 1.883.000 hectáreas sembradas en el año 2025 a 1.650.000 hectáreas en el presente ejercicio de 2026. Esta variación supone una reducción del 13 por ciento en la ocupación de fincas en comparación con el año previo y una caída del 20 por ciento respecto al promedio histórico tradicional de la región, que se situaba de manera regular en el entorno de los dos millones de hectáreas. Las dificultades de rentabilidad acumuladas durante cuatro campañas consecutivas comprometen la viabilidad económica del tejido productivo agrario en las zonas rurales de la comunidad.


La Guardia Civil rescata en Villagatón a una senderista lesionada en los Cañones del Górgora

La Fundación Merayo de Santibáñez del Porma abre su nueva temporada cultural con un homenaje a Joan Montcada

Convocan una marcha de seis etapas entre Guardo y León para reivindicar el funcionamiento del tren de Matallana

La nueva base contra incendios de Oterico abre sin helicóptero ni evaluación de riesgos laborales

La plataforma Más Vuelos y el Ayuntamiento de León abordan soluciones para el aeropuerto de la Virgen del Camino

El Instituto Nacional de Ciberseguridad asesora a un joven víctima de una falsa oferta de empleo para socorristas

La plataforma Más Vuelos y el Ayuntamiento de León abordan soluciones para el aeropuerto de la Virgen del Camino

La II Gala de Hostelería y Turismo de Castilla y León premiará en León al restaurante Entrepeñas y a un recepcionista del Parador nacional

La nueva base contra incendios de Oterico abre sin helicóptero ni evaluación de riesgos laborales






