Aires de Primavera ante la presentación de la Coordinadora en Defensa del Territorio de León (por Jorge Aller García)

General 14 de abril de 2023 Por Jorge Aller García - OPINION
12 de abril en la ciudad de León, son las siete y media de la tarde, con la sala llena y puntual en la emblemática Fundación Sierra Pambley, comienza la presentación de la Coordinadora en Defensa del Territorio de León tras varias semanas de difusión del Manifiesto En Defensa del Territorio. Defender la tierra es defender el futuro.
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2023_04_12-Presentacion-coordinadora-territorio-Sierra-Pambley - OPINION - JORGE ALLER GARCIA

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La media de edad apunta alto, dato por un lado habitual en León en el entorno de los movimientos sociales, pero que es importante al menos tenerlo en cuenta. Se inicia la presentación con la participación de algunas de las plataformas y colectivos comarcales integrantes de la Coordinadora. Compuesta por proyectos desde El Bierzo, hasta la Montaña Central, pasando por Cabreira, La Cepeda, Maragatería, La Oncina…. Todas ellas luchando desde hace ya varios años, contra la nueva ofensiva al territorio y sus pobladores en León, que intenta plagar todo diferentes comarcas leonesas de parques eólicos, instalaciones fotovoltaicas, incineradoras, presas, embalses... sin una planificación democrática y en beneficio exclusivo de los intereses empresariales. Se dice nueva ofensiva, porque se resalta durante las charlas, que ya León fue un territorio objetivo de macroproyectos en su momento, con la construcción de pantanos, minas, líneas de alta tensión o canteras. Ya sabemos que de todo aquello no perduró, ni trajo un bienestar sostenido a las comarcas afectadas, sino todo lo contrario; olvido, envejecimiento, corrupción, caciquismo, huida, y empobrecimiento. 

Las rápidas intervenciones durante la presentación son explicativas y clarificadoras. Vemos mapas y datos donde podemos acercarnos a comprender las consecuencias y la envergadura del proceso que estamos viviendo a nivel provincial. Dejando un mal sabor de boca e incredulidad a las personas tanto que lo escuchan por primera vez, como a las ya enteradas, de los proyectos planificados por empresas pantalla como Green Power o Capital Energy. En las charlas se presentan los diversos proyectos que sobrevuelan la provincia, pero como bien dice una representante de la plataforma La Cepeda Vida, esto está conectado en red y tenemos que rehuir de los localismos.  Otro representante de la Montaña Central enumera los efectos y consecuencias reales sobre el territorio, y también sobre las poblaciones que lo habitan, tras la implementación de estos macroproyectos con molinos proyectados de hasta 200 metros de altura.  

A esta lista de consecuencias yo añadiría una idea previa que aun pareciendo abstracta considero fundamental; esta ofensiva no es solo al territorio con su expolio energético y destrozos ambientales, sino que hay que encuadrarla en la ofensiva al pueblo trabajador en un momento de crisis del capital. Aunque parezca enrevesado y maximalista, da una idea amplia y explicativa del origen de lo que está sucediendo y puede servir para orientar la práctica. No podemos dejar de relacionar por ejemplo la inflación, el encarecimiento de la lista de la compra (león la segunda provincia del estado con más inflación), la subida de combustibles, la precarización y desmontaje de la sanidad pública, la falta de recursos e infraestructuras accesibles y de calidad como la falta de internet o los peajes, la brecha territorial en forma de despoblación que estamos viviendo en la actualidad, todo ello con la ofensiva al territorio que podemos ver en tantos lugares. Son todos estos fenómenos parte del momento de crisis que se traduce en la ofensiva del capital a nuestras condiciones de vida, vivamos en una ciudad, en una villa o en una aldea. Es ahora cuando todos estos procesos se dejan ver como parte de una misma dinámica global. La oligarquía ya sea en forma de fondos de inversión, empresas energéticas o constructoras necesitan ampliar su tasa de ganancia, justo en un momento donde tienen dificultades para ello. Deciden junto a las instituciones estatales y europeas, como no podía ser de otra manera, hacer un ataque a nuestras condiciones de vida, nuestros salarios, rentas y ampliar su campo de acción a nuevos procesos productivos, aunque aceleren rápidamente la destrucción del medio ambiente, ya fuertemente comprometido o haya un aumento de la miseria. Si para ello tienen que condenar a territorios enteros al sacrificio como dicen, o como dijo otro ponente en la presentación, territorios de exterminio, lo harán. Hay que tener claro entonces que la historia avanza y no siempre hacia adelante y con progreso. Todo apunta a que en las próximas décadas viviremos momentos de mayor pobreza, destrucción, violencia y tensión. Y la ofensiva al territorio es parte de ese proceso de recrudecimiento, del aumento del autoritarismo y fuertemente reaccionario. Y León como territorio periférico puede quedar relegado según apuntan los planes, a ser un desierto poblacional, y un territorio destinado a la producción energética. 

Son las personas dependientes de trabajar para sobrevivir, las que habitan o tienen una relación estrecha con estos territorios, las que no tienen poder en la política institucional para tomar decisiones, las que quedan a merced de las decisiones institucionales, las que se dejan seducir por algo de dinero en territorios pobres, las que serán/somos perjudicadas por estos macroproyectos. Las condiciones de vida se ven aún más dañadas por vivir en territorios devastados y devaluados, sin empleo, con menor accesibilidad a recursos e infraestructuras de calidad, y condenadas a vivir sobre suelos dañados y aguas contaminadas. Por lo tanto, esta ofensiva al territorio es un fenómeno, una expresión, dentro de un proceso estructural del capital. Y esto que puede parecer complejo de explicar, no lo es tanto, si comenzamos a poner en el centro de la explicación, la ofensiva a nuestras vidas que significa estos procesos. Los daños paisajísticos, ambientales y naturales, son parte de la ofensiva al pueblo trabajador, viva o no viva en estos territorios, ya que por un lado es patrimonio de todas y todos, y por otro y más importante todavía, es el territorio el que debemos gestionar de manera popular, verdaderamente sostenible y democrática hacia los intereses universales y emancipadores. Es el garante de nuestra supervivencia y desarrollo en el presente y futuro como dice el manifiesto. No podemos concebirlo como fuente de riqueza para unos pocos. 

Queda demostrado también que no podemos confiar en que los mandatarios y representantes de la política institucional puedan o quieran hacer frente a este ataque de manera real y efectiva. Ya que por un lado algunos son los que están llevando a cabo de manera planificada este proceso y otros como dinámica estructural que es, podrán tan solo modelar o maquillar, en el mejor de los casos, todo este daño irreparable. Por eso se perfila como fundamental la toma de conciencia colectiva de que los problemas y conflictos que vivimos hay que darles una respuesta real, coordinadas con otros territorios, superadora del marco actual donde la riqueza se acumula en un polo y la miseria en otro, elaborar respuestas y reclamaciones concretas a las problemáticas existentes, que consigan al menos arañar al poder cierto margen. En definitiva, tener en el horizonte crear otro contexto social, donde se consiga construir una mayoría participe, concienciada y movilizada. Confiar exclusivamente en el buen hacer de unas instituciones para que pongan freno a esta situación, ya sean las judiciales o políticas, cuando son los representantes políticos y garantes de la maquinaria estatal en beneficio de los intereses oligárquicos, solo nos traerá frustración, incomprensión y derrotismo. 

Difícil tarea tiene la Coordinadora en condensar tanta información, motivos y consecuencias en tan poco margen de tiempo, debido a la rapidez con la que avanzan y se presentan nuevos proyectos, y con tan pocos medios organizativos. Pero es evidente que la urgencia apremia, las ganas afloran, las capacidades de las plataformas están aumentando, el trabajo de estas trae pequeñas victorias y va perfilándose como necesario combatir esta ofensiva en todos los frentes. Desde lo jurídico para lograr retrasar y dificultar los procesos administrativos de implementación de estos proyectos (que parece que lo está consiguiendo, aunque sea una labor tediosa, compleja y cara) y a la par, una labor de difusión, politización y movilización que requiere de estrategia, dialogo y tiempo. Estas últimas aumentarán la capacidad de estas plataformas, harán crecer cualitativamente y favorecer un salto a la hora de movilizar al pueblo trabajador (el perjudicado en esta ofensiva del capital). Ya que no solo servirán para aumentar las probabilidades de frenar e impedir algunos proyectos, sino que serán el caldo de cultivo desde el cual se podrá organizar respuestas a los conflictos estructurales que atraviesan todas las comarcas leonesas y las respuestas a las nuevas ofensivas que tendremos en un futuro. Es por eso por lo que la presentación de la Coordinadora es una buena noticia, puede traer nuevos aires que nos hagan salir de la frustración y del derrotismo. Aires en esta primavera que activen la desconfianza en nuestros verdugos y soplen hacia la unión entre comarcas.

JORGE ALLER GARCÍA - ARTÍCULO DE OPINIÓN

 

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