El 46,2% de los niños de Cyl tuvo piojos alguna vez en los tres años anteriores a la pandemia, según Cinfasalud

Curiosidades 05 de septiembre de 2022 Por SILVIA RAPOSO
Cerca de la mitad de los niños de entre 3 y 12 años de Castilla y León tuvo piojos alguna vez en los tres años anteriores a la pandemia de Covid-19 según el IX Estudio CinfaSalud 'Percepción y hábitos de los padres y madres españoles ante la pediculosis", realizado en 2019 y avalado por la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC).
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Consejos para ganar la batalla a los piojos CINFASALUD

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Según este estudio, el 46,2 por ciento de los niños de la Comunidad tuvo piojos alguna vez en los tres años anteriores a la pandemia de covid-19.

Como ha explicado el médico de Cinfa, Julio Maset, ahora que las circunstancias sociales y sanitarias "vuelven a ser las habituales de las de la época precovid" por lo que la "pediculosis o infestación del cuero cabelludo y pelo por piojos va a volver a constituir un problema de salud de alta incidencia en las aulas y hogares españoles", ya que los niños tendrán mayor contacto entre ellos.

"Y ese contacto directo cabeza con cabeza es la principal vía de contagio de los piojos. De hecho, se trata de una de las afecciones más contagiosas, junto al resfriado, por lo que es lógico pensar que su propagación aumentará este curso", ha aseverado Maset.

La investigación de Cinfa y SEFAC se basa en un cuestionario online realizado a una muestra representativa de 3.072 padres y madres españoles con hijos de 3 a 12 años escolarizados en todas las comunidades.

En la Comunidad, el 85,3 por ciento de familias cree que sus
hijos se contagiaron de piojos en el colegio, el 9,3 por ciento piensa que pudieron contraerlos en la piscina y el 8 por ciento, que pasó en campamentos; mientras que el 5,3 por ciento cree que el contagio se produjo en actividades extraescolares, el 2,7 por ciento en otro lugar sin precisar y el 1,3 que sucedió en el entorno familiar.

El estudio confirma, además, que, en España, la pediculosis es más frecuente en las niñas, ya que seis de cada diez (55,8 por ciento) tuvieron piojos en los tres años previos a la pandemia, frente a la mitad de los niños (47,5 por ciento).

"Este hecho se explica porque el cabello largo supone una mayor superficie de transmisión para los parásitos y porque, entre las niñas, son más habituales los juegos de cercanía y son más proclives a compartir artículos de pelo", ha afirmado Julio Maset.

La incidencia de estos parásitos en los escolares de 6 o más años es también significativamente mayor, ya que, como revela la investigación de Cinfa, este problema lo ha padecido el 55,7 por ciento de los niños de 10 a 12 años y el 52,8 por ciento de los que tienen de 6 a 9 años, frente al 42,9 por ciento de los más pequeños (de 3 a 5 años).

La vicepresidenta primera de SEFAC, Ana Molinero, el picor es el signo de contagio más frecuente y "aunque es muy molesto, el piojo humano de la cabeza no transmite enfermedades, por lo que no constituye un peligro para la salud", de hecho, la pediculosis no siempre produce síntomas aunque la necesidad de rascarse, "lo que puede llegar a provocar lesiones en el cuero cabelludo de los niños".

De hecho, siete de cada diez familias castellanoleonesas (70,7 por ciento) detectan la pediculosis por el prurito (picor) que tienen
sus hijos en la cabeza, aunque seis de cada diez (61,3 por ciento) ven los piojos en el cabello de sus hijos cuando les peinan, lavan o revisan la cabeza.

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